Mirando un poco en su interior se dio cuenta de que todo estaba en su lugar, comprobó las distintas funciones de su cuerpo. Podía pensar claramente, podía hablar con naturalidad y hasta su corazón volvía a latir recordando como lo hacia tiempo atrás.
Se calzo una enorme sonrisa y decidió ir a dar una vuelta, en el camino se encontró con sus recuerdos, a los cuales enfrento y les estrecho la mano de forma cómplice, rieron, charlaron y se despidieron con palmadas de aprobación en la espalda.
Siguió camino y se encontró con un grupo de gente, eran viejos amigos y viejas relaciones con quienes ya no hablaba. Algunos quisieron hacerse los ocupados, otros charlaban entre si, algunos no podían sostenerle la mirada y otros simplemente lo le entregaban rencor y superación.
El se acerco a todos y cada uno de ellos y mediante un beso y un abrazo fue entablando conversaciones con un café como excusa.
Con algunos se disculpo, a otros les explico y con el resto simplemente pregunto: por que? Intento terminar en armonía con la mayoría, aunque era imposible con todos, sintió como su espalda dejaba esa forma curva y se enderezaba.
Pudo revivir viejas amistades y con otros simplemente soluciono sus problemas, con quienes no puedo lograr ninguna de estas dos cosas el atino a darles una dirección, la de sus recuerdos, y pidió que lo esperaran ahí, que ahí estarían cómodos.
En fin, luego de despedirse de ellos subió por una larga escalera, ahí todo era blanco, solo podía ver y sentir su cuerpo, pero ni el suelo era tangible.
Palpo el aire como buscando algo pero fue en vano, corrió, pero no sabia si lo hacia en círculos o si en realidad se estaba moviendo.
Finalmente se sentó sin poder pensar, una mano se poso en su hombro. Se le inflo el pecho al punto de explotar, las lagrimas cayeron rápidamente y el susurro de un viento le canto al oído, la despedida se llevo a cabo al fin.
Aun mas liviano bajo por la escalera, dio unos pasos y choco contra un inmenso espejo.
Su reflejo era una hoja de papel en la que una mano cansada escribía cada acción que realizaba...
Jugo un poco con ella, dando algunos saltos para ver que sucedía, pero se dio cuenta de que la mano solo escribía lo que lo hacia mas feliz.
Comprendiendo lo que quería decir esto, tomo una gran roca y la lanzo contra el espejo haciéndolo trizas. Tras los restos, el cuaderno lo esperaba. Ahora el era la mano que transcribía sus pensamientos y sus emociones en palabras.
Tomo la pluma y quedo absorto viendo la hoja repleta de recuerdos.
Sin pensarlo dos veces…partió la pluma en dos. Así como el comienzo de su viaje empezó con cambios, el decidió que lo próximo feliz que le sucediera no tenia que ser en palabras, no tenia que resumirse en un cuaderno, así que tomo la hoja cuidadosamente, la doblo y la metió en su bolsillo.
Así fue como emprendió camino nuevamente despidiéndose de su viejo habito, así dejo de escribir su pasado y presente, así fue como no se escribirá su futuro.
Simplemente con la sonrisa en su rostro, a partir de ahora todo será acción.