La ilusión se vino
abajo, fue complicada la verdad
Sabía que éramos
aliados, en la cama aquella noche
Necesitábamos
calmarnos y detener nuestra impaciencia
Hablamos claro, el
sigilo era mejor y sin reproche
Era tu momento de
decir la verdad
Cada vez que
escuchaba su voz nada pasaba
Sin saber que
contestarte te quedaste
No quería pensar en
nada
Camine hasta la
cocina en ese mismo instante
Mientras las sombras se
dibujaban en la pared
El sueño no había
sido muy distinto de la realidad
Pero ella ya no me
escuchaba
Los recuerdos se
nublaban en mi mente
Tomé de un sorbo la
última copa dejándome llevar
Con el paso de los
años las muertes solitarias se vuelven más frecuentes.
